… y otros bichos.

Hubo en mi cuarto una mariposa negra toda esta semana. El mensaje era obvio, pero el momento no fue tan fácil de descifrar. Una nueva “acción” de la que el gobierno maricón se habría de deslindar después (que te lo crea tu madre, pinche Uli) se venía en camino.

En la madrugada de ayer atacaron a los compañeros que custodiaban canal 9. Interrumpieron la señal de televisión y de radio. La gente salió a las calles y la toma de las radiodifusoras comerciales se hizo con una eficacia sorprendente. Todo el estado se vio inundado del mensaje de la APPO. No había otra cosa en los radios oaxaqueños.

Esta acción me hizo pensar en los geniecillos diabólicos que partes en dos y en vez de aniquilarlos, creas otro… los multiplicas. Así son las acciones del aparato priista en el estado. Péganos duro y nos levantaremos más fuertes y unidos.

Pero claro… como un clásico gandalla de película gringa chafa, las cosas no se quedarían así.

Fue así que entre 34 y 40 camionetas circularon por los puntos donde los compañeros tienen sus plantones o tomas anoche. Policías escudados en un arma, temerosos del pueblo, huyendo de su propia conciencia (si la tienen… lo dudo) acribillaron a cuanto pudieron. Sí, acribillar es el término. Una balacera se hace cuando el fuego es cruzado. Ellos atacaron a gente indefensa, eso se llama acribillar.

Un auto quemado cerca de Sam’s y dos secuestrados. Disparos a matar en la perrera por el antiguo rastro, las estaciones de radio tomadas, la procuraduría tomada, diversas colonias. Pero el pueblo no teme a una bala, sino a la actitud pusilánime. Se levantó.

Creo que más de 20 barricadas en puntos estratégicos de la ciudad se levantaron. Y los reportes no se hicieron esperar. Se detectó al convoy de cobardes y se hizo una descripción. La población fue valiente y salió a las calles, tomó las calles para cortar el paso de los assesinos.

¿qué por qué asesinos?…

Un joven que se encontraba en una de las estaciones de radio (la ley 710) fue alcanzado por una bala. Atravesó su pecho y salió por la espalda. Fue llevado al hospital en un estdo realmente muy grave. La sangre de nuestro hermano siguió su camino hasta que, en la mañana de hoy se anunció el fallecimiento.

No estamos hablando de daños materiales, de la pérdida económica por el puto turismo, de los niños que se van a quedar idiotas si no comienzan las clases, de la mala imagen que tiene nuestro ya de por sí madreado zócalo y la ciudad en general. No, señores. Estamos hablando del único y maravilloso don que se nos ha dado. LA VIDA. Una vida humana más (porque no es la primera) se ha perdido en esta lucha.

¿Hasta cuándo? Todo esto me hace pensar que estamos tratando con un demente. No un animal, no, poruqe ellos comen sólo lo que necesitan, porque ellos no ambicionan el poder hasta niveles psicópatas. Estamos tratando con un demente y, lo que es peor, con dementes peores que él, porque aún sabiendo que matarán actúan. No es posible que sean tan abúlicos y acefálicos, caray.

Entramos a una etapa en la que no podemos hablar de “provocaciones”. NO. Estos hechos tienen un nombre: A-G-R-E-S-I-O-N-E-S. Y no estoy diciendo: “hay que hacer esto o aquello”. Simplemente aclaro los términos. La situación se torna tensa, violenta, sangrienta, peligrosa.

El peligro de nuestro pueblo no radica en Ulises Ruiz Ortiz. El peligro de nuestro pueblo yace en aquellos que permanecen apáticos. “Si no recoges conmigo, desparramas”, dijo un sabio hombre de Galilea. O estás o no estás.

Yo no sé echar madrazos, para que más que la verdad. Pero tengo este medio y lo uso para expresar lo que mi conciencia tiene dentro. No es suficiente, lo sé, porque entramos a un tiempo en que la acción es requerida. Sin embargo, amigos, en mis circunstancias es todo lo que puedo dar.

La única forma de reducir (me aventuro: eliminar) la tensión en Oaxaca es la salida de URO. Más allá de los fines políticos o las ideas de renovación que existen. Alguien que se comporta como un perro rabioso que pelea por conservar algo que nunca fue suyo por derecho, no sólo es peligroso, sino contagioso. Es el tiempo de las acciones fuertes… mostrar la auténtica democracia: el poder del pueblo. (enardecido, se se me permite)

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Como un apéndice. Anoche los agredidos también fueron miembros de la prensa. El amo le pegó a su perro un periodicazo marca diablo. A los hombres de TV Azteca (una televisora nacional) los atacó la policía. No mataron a nadie, pero sí los encañonaron. Azteca había defendido al tipo que se cree gobernador; en sus noticieros le dieron espacio y alas para declarar y llenarse la boca.

Así pagan los tiranos a sus lame-culos. ¡Toma para que te despiertes!

Y sin embargo, TV Azteca Oaxaca sigue chupando el… hueso. (je, je, je, malpensadotes) Defendiendo a su papá… hasta que no los quebren, no van a entender, me temo. Pero en fin. Quieren amarillismo… les van a dar amarillismo.