TREMENDO

Es horrible ver en lo que esta lucha social se está convirtiendo. Saber que hoy mataron a un maestro disparando “al aire”. Y es que el maestro tiene la culpa por creerse Mary Poppins y volar con su sombrilla. ¿no? ¡Qué poca madre! Ya sé que no debo escribir estas palabras, pero es que indigna. Iban en la marcha, a 100 metros del hotel del magisterio. Agarraron a cuatro tipejos. A ver que pasa mañana.

Comentaba con el Comandante Leono, o la APPO se pone las pilas y aprieta donde duele de verdad y no donde los ciudadanos deben pagar una cuenta que no consumieron; o mejor pegar la media vuelta e irse. Ulises no está dispuesto a soltar su hueso. Y si lo quebran el día de mañana quedará como el “mártir”… pero no se irá solo. Eso es seguro.

La gente no sale porque no quiere morir a lo tarugo. Los que salen saben a lo que se arriesgan; no les importa. Tienen la entraña suficiente para decir como aquél: “coronel, soy Ernesto “el Ché” Guevara. Dispare. Seré tan útil muerto como vivo”.

PAR DE SUPUESTOS CHISTES

Entran 2 chicos al aula, y la maestra le dice a uno de ellos:
– Alumno, ¿por qué llegó tarde?
– Es que estaba soñando que viajaba por todas partes, conocí tantos países,
y me desperté un poco tarde.
– ¿Y usted, alumno?
– ¡Yo fui al aeropuerto a recibirlo!

Do you speak English?
¿Cómo dice usted?
Do you speak English?
¡No lo entiendo!
Le pregunto que si habla usted Inglés.
¡Ah sí, perfectamente!

ALGO CORTO PARA MI CORAZÓN

Perdido entre tus juegos
envuelto en tus cabellos y tus manos
haciendo vida todo lo que sentimos
esta pasión bendita… este retozo

Ir desde tus caderas a tu vientre
correr tus muslos lentamente y sin dormir;
mirar tu cuerpo hermoso e indulgente,
invitación eterna a proseguir

Que la noche se calle, no la muerte.
Quiero morir contigo, ver al cielo;
que este suave vaivén no se termine,
que tus manos se extiendan
y tus besos me lleven más allá.

Una sed que no cesa, que no apagas;
las sábanas no alcanzan,
nos devoramos en mil besos y
las manos son como mariposas
queriendo retozar.

MEMORIES

Hoy también estuve viendo recuerdos… de mi último cumpleaños… muy chido. Y de mi infancia, de cuando Memo y yo éramos un par de chamacos que sólo se preocupaban de que la carretera estuviera derecha, o de que el balón no se fuera a la “casa de la bruja”. Fui feliz en mi infancia.

Dedicaré un post entero a esto que vi. Mañana tal vez. Pero hoy no podía dejar pasar la oportunidad de comentar algo al respcto. Un abrazo fraterno a mi hermano Guillermo Manrique Ruiz. En las buenas, en las malas, en las todas. ¡Cuentas conmigo, carnal! Te quiero un chingo.