Vengo de la cocina, en el refrigerador hay medio pastel intacto. Encuentro en ello un extraño simbolismo de lo que fue mi cumpleaños este 2006. Los amigos que estamos en el coro lo celebramos con un poco de anticipación y fue muy divertido y agradable. Los compañeros de mi escuela simplemente estuvieron ausentes…

La mitad de mi mundo me acompañó en mi momento y me rescató de un valle de sombras en el que me encontraba sumido. Hoy no puedo ponerme triste y volver a ese lugar, pero si puedo declarar mi extrañeza por la indiferencia de algunos… Aquí las circunstancias tuvieron mucho que ver, no se pudo armar algo simplemente porque las agendas no coinciden: así de simple.

Con todo y eso, agradezco a quienes sí se acordaron en la escuela y, con un gesto sencillo, me hicieron recordar que soy un poco más viejito… ja, ja, ja. Además de un gesto que me tomó por sorpresa completamente: gracias a las dos amigas que lo dieron.

Es sólo un día más, a final de cuentas… uno cree que nació ese día, pero en realidad quién sabe desde cuando estaba en la mente del Padre, y tampoco se sabe la fecha exacta del inicio de nuestra gestación (¿alguno se lo ha preguntado?) así que por ese lado, no interesa demasiado. Será más bien que la tradición me obliga a pensar que las cosas pudieron ser diferentes hoy, pero no me hago cruces tampoco ¡eh! Ya sabes como soy, se me resbala.

Aún nos queda un resto de día (noche, más bien) por recorrer y tal vez salga al centro de mi amada Oaxaca, la ciudad que es mi alfa y omega para cualquier aventura.

Así que: de Cuca para Cuca, FELIZ CUMPLEAÑOS TILO