Una vez que he terminado una semana de locos como la que tuve apenas, puedo sentarme con un poco más de tiempo. Un poco de calma al fin. Dejar que mis dedos acaricien las teclas (en serio, no escibo tan fuerte) y mis oídos escuchan “Soledad” de la “Oreja de Van Gogh” en vivo. Remodelé el cuarto feliz e inicié una nueva etapa en el cubil; una llena de luz, de sonidos, de experimentos. Así terminó mi semana, en lunes, por cierto.

Tengo que confesar que el final del novenario de San José no fue muy agradable que digamos. No nos dimos cuenta de que la misa del 18 era a las 7 de la noche, llegamos a tocar a las 8. Doña Coty habló con nosotros y nos estaba explicando la jornada del día posterior. Nos enteramos que la banda cantaría la misa que a nosotros nos corresponde. Ahí empezó mi coraje, mi encono. Luego llegó una señora y nos reclamó por no haber avisado que no podíamos tocar aquella noche. Fue la forma de sus palabras, el tono, lo que me enojó más. Cuando íbamos saliendo, después de decir que tocaríamos las mañnanitas a las 6, pues la banda actuaría a las 7; dijo la misma señora “x” que ‘a las 7 ya no teníamos que estar en la capilla’. Me encendí, dejé de lado toda la civilización y gentileza que me acompaña y le grité (sí, a grito pelado) ‘no se preocupe, a las 7 me voy a vaporizar, me voy a desvanecer, ¡hasta el diablo me va a llevar! si quiere’.

Hice mal, no tengo justificación, pero lo hecho, hecho está. Al día siguiente no hubo quien nos abriera la puerta. No quiero ser paranóico y pensar que fue por mi grito de la noche anterior. Si así fue, ni modo. Tocamos el novenario como idiotas, y nos relegaron de la fiesta. Son chingaderas, sí, con todas sus letras. “ME emputa”, como dijo mi maestra Vilma.

Bueno, bueno… pero la buena noticia es que hay nuevos hermanitos en el coro. Mitzi, Shuna, Caro, Pablo, amigo de Pablo, y otro. jajajaja… porngo más atención a los nombres de las damas, naturalmente. No discrimino, sólo soy selectivo. 🙂

Y lo que me espera mañana está buenísimo:
– a las 5, mañanitas para Ruth
– a las 8, escuela
– a las 9, desayunito para Alejandra
– a las 2, comida en casa de Ruth, por cumpleaños
– a las 9, cena en casa de Oscar feliz.

Así que dormiré en casa de mi hermano, y estaré en la escuela a las 10 para inglés.
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En otro orden de ideas [:)] a mi madre le sacaron los incisivos superiores y un molar. El martes le toman medidas de su boquita para la placa. Espero que no le pase lo del abuelo Simpson…jajaja. (malvado, lo sé…lo sé) Y hoy mi papá quebró un vidrio accidentalmente… Y a mi cuñado lo operaron del hombro, porque se cayó y se fracturó la clavícula.

BUENO, ACABÓ LA SEMANA, NO REPTÉ, AUNQUE ESTUVE CERCA. ESTÁ POR FIEMARSE EL TRATADO DE PAZ ENTRE AMBAS PARTES. INFORMÓ DESDE LA ZONA DE GUERRA, ALBERTO PELÁEZ, ECO.