Tenías que ser tú…

De todos los lugares del mundo, de todas las edades que esta tierra ha vivido, de todas las personas que pude haber visto o conocido, ¿tenías que ser tú?, ¿precisamente tú, mujer? Y yo aquí, callado, sin poder decir nada, sin poder acercarme más de lo necesario. Miro...

Eternidad

Sus ojos quietos, las manos tranquilas, se durmió despacio, como quien quisiera ya no molestar. Era grande y lindo; cuando sonreía, aquéllos pequeños sonreían con él. Nadie nunca oyó una palabra triste, llena de amargura, ni siquiera cruel. Sus sueños lo guiaban,...