Una buena jornada

Después de despertarme, bañarme, almorzar; recibí el llamado de Ruth para retrasar una hora la cita por motivos hidráulicos. Ja, ja, ja. Había llegado el agua y ella debía lavar. Así, a las 11 fui a su casa, toqué y no respondío. Así que me fui a la central y encontré...

¡¡Papalote!!

La mañana fue fría aquí en Oaxaca capital. Estuvimos a unos 10 grados. No quería salir de mis cobijas, pero una fuerza super poderosa de sacó de la cama. Y así, salté sobre mi tapete, me puse las sandalias y la bata de baño. Encendí el calentador, pues hay un extraño...