Seamos Luz
Si Dios es nuestra Luz y Salvación, entonces vivimos habitados por su brillo. Nuestra vida está llamada a desarrollarse como Signo del Espíritu que nos habita, para que los demás también crean que Jesús es el Salvador del Mundo.
Si Dios es nuestra Luz y Salvación, entonces vivimos habitados por su brillo. Nuestra vida está llamada a desarrollarse como Signo del Espíritu que nos habita, para que los demás también crean que Jesús es el Salvador del Mundo.
En mi vida, puedo contar a los amigos de muchos tiempos y lugares, con mil anécdotas y sueños compartidos…