Hay una canción que hace tiempo no escuchaba, pero que hoy quise oír y sinceramente me llegó al alma… será que los buenos Sue, Mitzy y León me tomaron tan de sorpresa (como las mejores cosas de esta vida); será porque de pronto caí en cuenta que los amigos son pilares muy fuertes no por otra cosa que el amor. No sé exactamente, el chiste es que aquí está:
A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.
A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos de humor, la negligencia,
las vanidades, los temores y las dudas.
—Un barco frágil de papel,
—parece a veces la amistad
—pero jamás puede con él
—la más violenta tempestad
—porque ese barco de papel,
—tiene aferrado a su timón
—por capitán y timonel:
—un corazón.
Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los amigos en el alma
Con un agradecimiento especial… Ariel Loyola: Dios te bendiga siempre