Gracias a Dios estoy a punto de saltar a la cama… sólo que le digo a este mirlo que lleve las noticias a ti, amigo lector, para que sepas que estoy bien; cansado pero bien.

El día comenzó temprano, bañarse y ponerse algo decente para ir a la escuela…mmmm, creo que esto está bien (luego vi que el pantalón tenía descosida la valenciana) Desayunar un tamal y un tazón de cereal y leche (nutritivo, ¿no? jajaja) Llegar a la escuela, esperar al maestro, sentarse… una clase muy buena, amena, interesante: sociolingüística. Y la de inglés, que estuvo bien a secas, porque sólo fue presentación del curso: bla, bla, bla, yes, bla, bla, you, bla, bla yes. Jajaja.

Un amiguito feliz me pasó una chunche de Led Zepellin (2 discos, pues) y los cargué al ordenador. Luego volví para toparme con que no estaba en la lista de Microteaching así que tuve que entregar las armas, cambiar mi hora y quedó mi horario tooodos los dáis de 8 a 1 de la tarde… Poing!

Regresar, comer, dormir cinco minuntos, despertar, salir hecho la monja para el edificio de Burgoa, sí, italiano. El maestro muy bueno, va a estar divertida la cosa… ya nos dejó tarea. Grr, no me quejo, pero bueno, ya la haré mañana. Compara libros, ir a tocar misa, empezar casi solito, luego pasar por KCTa y desear buenas noches a Colu y Gera. Caminar a casa… lindo muy lindo.

Estoy agotado… después de cenar y ver el chorizo de correos. En realidad me conecté por el mirlo y una princesa y su mensaje. Eso de ponerse malo del ojo no es bueno 🙂 jajajaja. Escribo y ya me tengo que ir a dormir. Mañana, mañana será otro día, con el favor de Dios.

Sálvanos, Señor, despiertos; protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz. Amén.