Muchas cosas le heredé a mi bendito abuelo: el nombre, el apellido, la agudeza, el humor, la honestidad. Aunque no hemos tenido la relación tan cercana que me gustaría, circunstancias, ya ven; sí hemos tenido mucho que ver. También recibí de él una predisposición a padecer gripa.

Hay quien dice que los «géminis» somos propensos a padecer por nuestros aparatos respiratorios. Yo no lo creo, más bien lo achaco a mi ADN. (Pobre don Otilio, jajaja)

Esto lo digo porque resulta que apenas estoy saliendo de una crisis de gripa-tos que me atacó desde la Semana Santa. Y es que cuando me da la gripa lo hace en serio: me deja en la cama, con una gran debilidad y aletargamiento; un dolor de cuerpo insoportable y calosfríos. Es, en serio, horrible. Yo no la dejé estallar hace dos semanas, la acallé y volvió en cuanto la Pascua llegó. ¡Bum! Me caí. Hasta ayer fui al médico y me dio una inyección. Duele…

Mañana espero poder ir a ver una peli. Si se arma… ya les contaré. Si no, les contaré otra cosa. Ya qué.. ¿verdad? Ja, ja, ja.

PS Un saludito a la amiga Sue… te dije, de hoy no pasa 😀