LAS VIEJAS VIENEN MARCHANDO

Quien vea el canal 9 de Oaxaca en estos días, podrá encontrarse con caras nuevas. No, no fue una renovación del personal, ni una remesa de «caras frescas» que vendan más. Ustedes me dirán: ¿entonces? Y yo les respondo.

Ayer un grupo de mujeres, con ollas, sartenes, cucharas y otros implementos salió a la calle a protestar contra el gobierno de URO. La cuestión fue que, en vez de terminar en el zócalo con un mítim, a ellas les sobraron… ¡ganas! para ir a la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) y solicitar de la manera más atenta, amable y pacífica que el inmueble fuera cedido para la verdadera información.

Al filo de las 7 de la noche entraron al aire. Por una hora estuvieron dando a conocer algunas de las demandas del movimiento popular oaxaqueño. Luego el canal «se fue a negros», como dijo Edgar Galicia.

Hoy el canal siguió transmitiendo, de forma intermitente. Se han proyectado diversas imágenes del desalojo, y de otros desalojos… de cuanto los medios habían estado callando. Así que podemos decir que el canal nueve ahora cumple con su «slogan»: «La televisión de los oaxaqueños».

Fue necesario el coraje y la voluntad intempestiva de la mujer para que esto tuviera un vuelco.

UNA TARDE PLETÓRICA… NOCHE FELIZ (CONTENTA AT LEAST)

Unos ojos claros y sencillos,
una sonrisa que invita e hipnotiza,
un movimiento suave y cadencioso
mientras la palabra cobra vida allá arriba.

Tres corazones y una misma palabra,
el olor a canela que es veneno,
el humo del cigarro que muy bien se tolera
y el amor, el supremo amor que nos reúne.

La risa como una expresión de los recuerdos,
las memorias y los proyectos que conectan
nuestras mentes y hacen latir
el corazón mucho más fuerte.

[será este Malboro tonto que no debí pedir]

Bajar y caminar bajo una lluvia simple,
el agua saltarina que nos hace quedar bajo su sombra.
Ah, pero es necesario resistirse,
así que terminamos esperándola afuera…

[porque en cuestinos de agua… adentro es fuera.]

La ciudad está fresca y nos encuentra secos,
protegemos aquello que queremos y vamos a cenar.
Porque el espíritu tuvo lo suyo pero la carne
reclama lo que le corresponde.

Así, con un chipotle verde y un buen trozo de carne
calmamos nuestro impulso…
aunque tengamos que callar, por lo que sea,
nuestro apetito que se va más allá de lo que vemos.

Me voy a dormir insatisfecho,
porque tus ojos claros y tu voz inquieta
se mueve por espinos y piruetas…
Pero cada uno pide a la vida lo que quiere.

[aunque luego la culpemos de toda la desdicha]

Mas fue una tarde pletórica… repleta. Dios te bendiga, mujer de piel morena. Dios te bendiga hermano tan querido, compañero de guerra y de ventura. Que nos dé lo que pide, y que pida lo que sea.