Para quienes se atrevan a adentrarse en las profundidades de mi pequeño y corto manejo de la lengua anglosajona, tengo una mínima sorpresa que espero les guste. Simplemente no quiero escribir en esa lengua aquí, porque mis lectores hispanoparlantes no lo merecen y los gatos no se ponen en el mismo costal.

De este modo, hago oficial el estreno de «In my life…»; para aquellos hermanos y hermanas amantes del «you» y del «well», como dijo el maestro Milanés. Muchas gracias.