que esta mujer sagrada inclina el ceño.
Nadie se va a morir, la vida toda
es un breve segundo de su sueño.
Nadie se va a morir, la vida toda
es nuestro talismán, es nuestro manto.
Nadie se va a morir, menos ahora
que el canto de la Patria es nuestro canto.
Mientras mis dedos se deslizan, escucho a Miguel por Radio Universidad. Nuestro querido bastión sigue su marcha contra la opresión que en estos días se ha recrudecido. Este es el tiempo en que Oaxaca vela. Hay tensión, pero no temor. Ni la metralla, ni el gas, ni la amenaza amedrentan a los que viven y respiran la esperanza de vivir libres. La psicosis y el estrés quieren comérselos vivos, pero ellos no pueden con el ímpetu fervoroso de un pueblo que se volva a las calles.
Nuestro hermano León está ahora velando en las antenas del Fortín. Nuestra hermana Sue está preocupada desde su trinchera, atenta a lo que pasa aquí en Oaxaca. Nuestros compañeros se han repartido entre los campamentos dispuestos a todo. No negamos el nervio que recorre a quienes están allá; pero puede más el hambre de justicia contenida por tanto tiempo.
«Si ha de tronar, que truene», dicen en Miahuatlán. Ahora ya. No más rumores y psicosis, no más paranoia. Ulises tiene que caer. No podemos permitir que el homicidio del Dr. García Tapia quede impune. Hoy en la noche su carro fue baleado en el centro. ¡Ya basta! Ni un muerto más.
Dios guarde a los valientes que velan esta noche. Sabemos que Él libera a los oprimidos, que está de parte del pobre, del perseguido, del desplazado. Más allá de lo que nuestros «líderes» religiosos puedan decir. Ellos sólo hablan de lo que han leído… no de lo que han vivido. Es hora, hermanos.
Es de madrugada… seguimos en espera.
Mañana espero contar cosas mejores, sin sangre…
Fé de erratas:
No me quedé en las Anenas, ya habia suficiente gente, me quedé a cuidar a mi madre en Canal 9. Les juro que las mujeres nos dieron una verdadera muestra de valor al no moverse para nada a cada alerta de enfrentamiento.
El gobierno está usando a los «cholos» como grupo de choque. Fué angustiante, pero a la vez satisfactorio, hermoso (a falta de otra palabra) estar ahi con la gente. Con palos, piedras, bombas coktail, varillas,etc. Las mujeres y las niñas (habian niñas) juntas. Era increible ver a la gente Unida. Cuando hubo un aviso (el más fuerte rumor de la madrugada) de un enfrentamiento, les juro que ni en la pelicula de «Corazón Valiente» de Mel Gibson se oyó tan fuerte un grito de batalla:
¡Zapata vive! ¡La lucha sigue!
Lo oimos a mas de 4 cuadras.
Haré una comparación abismal. Aqui nosotros (la población civil) tenemos palos y sabemos de que pueden atacar. En Líbano, no tienen armas y aún asi no se mueven a pesar de que Israel usa bombas. La verdad… hay que seguir los ideales.
Hoy publicaré algo muy bueno.
Un abrazo fraterno Otto.
Como dijo la amada Meche Sosa:
«me gustan los estudiantes
jardín de noestra alegría,
son aves que no se austan
de animal ni policía.
Y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría,
caramba y samba la cosa
que viva la astronomía»
Los corazones unidos estarán… hasta la victoria Siempre.
Oti que buen post!!
La verdad mientras leia, te imaginaba relatandomelo…saben hermanos que desde aqui vivo en la angustia de saber nos esta pasando, alla.
Leon, en serio que mis respetos amigo!
Como deseo estar alla para apoyar mas, pero desde aqui mi apoyo moral lo tienen.Aunque se que no es suficiente.
Vamos adelante!! No nos moveran!!
Fuera todo lo repugnante de Oaxaca, luchemos por un mejor amanecer, sin vivir bajo amenaza… Arriba !!!