Hay un momento en la vida de todo hombre en el que se debe levantar…

Este es el día en que un sólo corazón y una sóla voluntad nos debe unir;
Este es el día en que…
nuestras palabras nos hacen sentir libres;
levantamos la cabeza para erguirnos orgullosos ante la represión;
el pueblo recuerda que el poder está en sus manos;
un grito se porta como ola embravecida que rompe las rocas marinas;
los hermanos caminan juntos y se dan la mano;
despierta la conciencia de un pueblo;
las pequeñas diferencias se hacen a un lado por un enemigo común;
el tirano tiembla ante la manifestación del auténtico poder: el pueblo;
los jóvenes animan con el ardor que llevan en la piel;
los hombres sabios y viejos nos observan con una chispa en los ojos;
la memoria de los pueblos se agolpa en nuestras almas;
resurge el clamor que lleva a la victoria;
nadie se debe quedar atrás: vamos juntos;
queda de manifiesto nuestra fuerza: la vida;
el sonoro ‘nosotros’ fortalece al mudo ‘yo’; 

se derrumban los castillos en el aire y se observan las chozas de paja;
la lluvia derrite los pies de barro del ídolo de oro y plata: desfallece;
ni la lluvia ni el viento pueden con el movimiento;

la memoria abrirá un espacio para aquellos que caminaron sin cesar;
la Patria nos requiere, para no ser prostituída;
el pueblo nos acoge con amor y nos apoya;
Oaxaca levantó el corazón, la voz y el cuerpo entero;

Porque el que no brinque… ¡el que no brinque es Ulises!