Cuando en computación algo está molestando, decimos que tiene un bicho.
Cuando en la panza algo nos molesta, dicen que tenemos bichos.
Cuando un amigo no está de humor le reclamamos: “a ti, ¿qué bicho te picó?”

Los bichos están a nuestro alrededor y no podemos evitarlo realmente. De hecho, yo creo que no debemos evitarlo. Nuestra vida está relacionada de algún modo con la permanencia de esos bichos en este mundo. No recuerdo dónde leí que las abejas mantenían en orden el ecosistema en que habitan –tampoco sé si es cierto– Nadie dijo que los bichos fueran malos, aunque debemos reconocer que algo molestos sí son. Después de todo, a veces cuesta trabajo lidiar con la nube de mosquitos que nos atormenta en temporada de lluvias; o las incontables moscas que, sin motivo aparente, se aparecen en el momento menos indicado –con las visitas en casa…
A veces simplemente tenemos un bicho que nos molesta porque le gusta hacerlo. Le fascina ver nuestra rabieta, la cara de enfado y los fútiles intentos por deshacernos de su inquietante presencia. Creo que los bichos saben cuando estamos de malas y nos fastidian “a posta” para obtener yo qué sé qué medalla al valor “bichuno” o algún tipo de recompensa que raya en la gloria eterna para los siguientes 15 días humanos: “ese maldito mosquito me picó y mira cómo me dejó…”
Hoy tengo un bicho. Mi bicho no está volando por los aires frente a mis narices. Mi bicho no zumba a mi alrededor con música monótona. Mi bicho no espera por mí mientas escribo para seguir molestando. Mi bicho es simplemente la búsqueda de sentido a lo que hago en estos últimos meses. Sigo pensando que no estoy haciendo lo que debería, o que debería hacerlo de modo diferente –sin haber descubierto cuál– o algo así. Mi mente se devana pero luego vuelve a dormirse y a exigirme que deje por la paz el tema. Que esto es crecer, una infelicidad que nos lleva a un bien mayor, un momento de madurez que implica aceptar un trago amargo de vez en cuando para forjar carácter. Espero que tenga razón y no sea simplemente un bicho dentro de mi bicho
Stop bugging me. I’m not gonna quit. (not just yet)

P.D. Este escrito tiene 16 bichos. ¿Le molestaron, querido Lector?