Hace tiempo, mientras las cosas estaban color de hormiga en Oaxaca, un amigo entrañable me acomodó el agraciado apellido de “coronel”, que dentro de la situación estaba más o menos al pelo. Ahora, después de algún tiempo y gracias a la generosidad de un amigo nuevo, Pablo, me encontré en la situación de representar gráficamente este asunto. Sin embargo, Aline fue la encargada (como Korda) de inmortalizar este momento. No es tan buena, pero ahí va la foto. Si les gusta, comenten, si no… pues también. Gracias.


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PD Si no saben quién es KORDA, (no KodaK) pues por amor de Dios… instrúyanse.