Volver a ver nuestros rostros un año más tare, sabiendo que hay muchas otras historias que han ocurrido y, sin embargo, capaces de retomar desde la última vez. Claro que hay novedades, y nunca faltan las preguntas de rigor: si está uno bien, si llegó con mucha antelación, que si aquel proyecto fue bien o no caminó, que si estás aquí o estás rentando, o de simplemente contar pequeños detalles que tejen las amistades; también preguntamos por los ausentes y sobre si vendrán o no. Hasta hoy somos cuarenta y tres en lista, pero sabemos de dos que tal vez no vengan. Y finalmente, nos ponemos al día con las novedades más notorias. Sin embargo, siempre es una bendición y en el grupo tendremos dos mujeres en estado grávido. Esta razón movió a la administración a un cambio de lugar y nuestro salón estará en otro edificio a partir de mañana. Nos habíamos ilusionado porque volveríamos al salón del año pasado, pero será otro; al menos estará a unos pasos de la cafetería y podremos aprovechar mejor los recesos.