Cuando la muerte sea vencida.

Cuando la muerte sea vencida
y estemos libres en el reino,
cuando la nueva tierra nazca
en la gloria del nuevo cielo,
cuando tengamos la alegría
con un seguro entendimiento
y el aire sea como una luz
para las almas y los cuerpos,
entonces, sólo entonces, estaremos contentos.

Cuando veamos cara a cara
lo que hemos visto en un espejo
y sepamos que la bondad
y la belleza están de acuerdo,
cuando, al mirar lo que quisimos,
lo veamos claro y perfecto
y sepamos que ha de durar,
sin pasión, sin aburrimiento,
entonces, sólo entonces, estaremos contentos.

Cuando vivamos en la plena
satisfacción de los deseos,
cuando el Rey nos ame y nos mire,
para que nosotros le amemos,
y podamos hablar con él
sin palabras, cuando gocemos
de la compañía feliz
de los que aquí tuvimos lejos,
entonces, sólo entonces, estaremos contentos.

Cuando un suspiro de alegría
nos llene, sin cesar, el pecho,
entonces -siempre, siempre-, entonces
seremos bien lo que seremos.

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,
gloria a Dios Hijo, que es su Verbo,
gloria al Espíritu divino,
gloria en la tierra y en el cielo.

Amén.

ESTE HIMNO DE LA TARDE, CUANDO LA NOCHE HABÍA CAÍDO Y NOS QUEDAMOS SOLOS MIS HERMANOS Y YO, EN LA PEQUEÑA CAPILLA Y CON EL SILENCIO ACOMPASADO QUE NOS REGALAN LOS DOMINGOS POR LA TARDE-NOCHE, ME HIZO PENSAR DOS O TRES COSAS.

1. LA MISERICORDIA DE DIOS ES MUY GRANDE. “EL REY NOS AMA Y NOS MIRA” O, DICHO EN PALABRAS DE AQUEL MI QUERIDO LECTOR: “DIOS NOS MIRA CON OJOS DE MISERICORDIA.” SÍ. LO HACE. ES UNA INVITACIÓN MUY SUYA A AMARLO Y A VIVIRLO EN NUESTRA PEQUEÑEZ, EN LA SENCILLEZ DE NUESTRAS EXISTENCIAS QUE TAL VEZ NO TRASCIENDAN, QUE NADIE RECORDARÁ FUERA DE QUIENES NOS CONOCIERON DE PRIMERA MANO; PERO QUE ESTÁN LLAMADAS A DERRAMAR AMOR, A VIVIR EN LA ETERNIDAD DESDE AHORA MISMO Y SER FELICES PORQUE AMAMOS, PORQUE -ANTE TODO- HEMOS SIDO AMADOS. ¿TE SIENTES AMADO? ¡PUES LO ERES! ¡QUÉ NOTICIÓN!¿NO?

2. NUESTRO CORAZÓN ESTÁ MEJOR SI ESTÁ EN PAZ. NO CUANDO SOMOS ARROSTRADOS POR LAS PASIONES, AUNQUE SEAN MUY LOABLES Y NOS LLEVEN A CIMAS QUE CONSIDERÁBAMOS INALCANZABLES. NO CUANDO LA RUTINA NOS COGIÓ ENTRE SUS GARRAS Y NO DEJA QUE SEPAMOS VER LA NOVEDAD DE CADA MAÑANA. ¡NO! ES EN LA PAZ DONDE EL CORAZÓN RINDE SUS FRUTOS MÁS ACRISOLADOS. POR LO MISMO, ESTA PAZ ES DIFICILÍSIMA DE ALCANZAR -Y CREO QUE POR NOSOTROS MISMOS, SERÍA MÁS BIEN IMPOSIBLE- PERO UN DÍA, UNA VEZ, LO VIVIREMOS PLENAMENTE. POR AHORA, DESDE EL DESASOSIEGO QUE NOS TRAE DE UN LADO PARA OTRO, CONTEMPLAMOS Y SEGUIMOS LUCHANDO.

3. LA ALEGRÍA DE LA MUERTE VENCIDA ES LA MEJOR NOTICIA. ¡CUÁNTA MUERTE NOS RODEA EN ESTOS TIEMPOS TAN ACIAGOS, TAN TERRIBLES, TAN INTOLERANTES! MIRA QUE SALIMOS A LA CALLE Y VEMOS LA MISERIA Y EL DOLOR ESPARCIDOS POR EL MUNDO SIN QUE PAREZCA HABER UNA ESPERANZA. MIRA QUE CUESTA CREER CUANDO LOS NÚMEROS NOS DEVORAN LA FE A PUNTA DE ESTADÍSTICAS OSCURAS. MIRA QUE LOS SUEÑOS SE QUEDAN EN LOS LABIOS, O REPOSAN LA PAZ DE LOS SEPULCROS, O VIVEN LA IMPOTENCIA DE LA PRISIÓN INJUSTA O DE LA AMENAZA DE MUERTE. ¿QUIÉN PUEDE CREER EN ESTE DÍA? HOY MÁS QUE NUNCA, DEBEMOS ANUNCIAR QUE LA VIDA ES MÁS, QUE LA MUERTE HA SIDO VENCIDA Y QUE NADA PREVALECERÁ SOBRE DIOS. 

4. QUE NOS LLENE EL PECHO EL AMOR Y ENTONCES, SIEMPRE, SIEMPRE, ENTONCES, SEREMOS BIEN LO QUE SEREMOS.