Después de un vistazo a cuanto he venido escribiendo en los últimos días, me doy cuenta de que este sitio es muy poco leído, o provoca realmente muy pocas (NULAS) reacciones. Así que sinceramente he pensado en botarlo al carajo.

Luego, lo reconsideré y me dije: “no quiero ser reconocido. Mi ego idiota no llega a tal poder en mi nivel de conciencia todavía”. Vino entonces un rayo de luz en la forma de un mail (sí, parece hasta un extraño juego de ideas) y hablaba del bienamado tiquismiquis.

En la Edad Media, los monjitos hablaban de cualquier babosada (así como yo) entre ellos. Muy chido y todo. En latín había dos palabras que significaban “para ti”(tibi) y “para mí” (mihi) Pero con la aparición del Latín vulgar las palabras acabaron siendo: tichi y michi (la “ch” se lee “k”) Entonces el toma y daca este se llamó al final “tiquismiquis”.

Eso intenta ser esta boba, ingenua e insulsa página, llena de triviliadades, no como los grandes poetas felinos, ni como las cuentistas alabadas, no es un cuarto de las escobas, ni quiere serlo. Yo no tengo, ni he tenido interés en uno de esos para mi casa de soltero.

Yo no soy escritor, me conformo con saber que esto puede llegar a un par de ojos además de los míos. Si sucede así, que bueno. Si no, que mal, ya llegará entonces un día en el que pueda sentirme con el humor suficiente de mandar todo al carajo. Por ahora no. ¿Para qué?

** Reconozco, sin embargo, la aportación que han hecho aquéllos, ya sea personal o virtualmente. Tú sabes que me refiero a ti, MUCHAS GRACIAS.