Resistirse

por Ago 26, 2019Dabarim, Recursos0 Comentarios

No es sencillo andar tras las huellas de Jesús. Él ha venido a regalarnos un lugar en el banquete del Reino de los Cielos. La invitación está abierta para todos, pues cada uno de nosotros ha sido llamado para entrar. Solamente hay un detalle: la puerta es angosta. Es decir, hay que realizar un esfuerzo extra siempre que queramos seguir a Jesús. La fidelidad al Reino de los Cielos es la de seres humanos capaces de dar un poco más y obrar el bien, incluso cuando las circunstancias son adversas. 

Domingo ordinario

Y entonces, me pregunto: ¿cuáles son las resistencias típicas que ponemos ante el mensaje de Jesús? La primera lectura nos advierte que el Señor será capaz de traer hacia él a personas de todos lados, y que los últimos serán los primeros. Es decir, que la inclusión, la apertura para todos es un rasgo característico de Jesús y su mensaje. Y nosotros, ¿cómo andamos en ese rubro? Piensa que no somos quién para juzgar a nuestros hermanos y declararlos fuera de la fiesta del Cielo solamente porque no son iguales a nosotros, o no miran la vida como nosotros. 

La segunda lectura, nos advierte que las cosas no son fáciles porque a veces la prueba representa un gesto del amor de Dios, quien nos pule como joyas brillantes. El dolor y el sufrimiento adquieren así un cariz importante, un significado especial. El apóstol anima a la comunidad a fortalecer sus manos y sus rodillas; ante las dificultades, ¿nos echamos atrás, o permanecemos fieles, confiados en el auxilio de Dios? Seguir a Jesús es reconocer que la cruz forma parte integral de nuestra existencia. A través de la prueba, el Señor te conduce a ser la mejor versión de ti mismo para darte a otros. 

Y es que de eso también se trata seguir a Jesús. Una resistencia fuerte que observo en jóvenes adultos es que, muchas veces, tardan en darse cuenta de que el amor de Dios es sumamente contagioso y que exige de nosotros un compromiso social. Seguir a Jesús implica también ser atrevido, animado: anunciar el mensaje de Jesús, la persona de Jesús puede transformar este mundo en un espacio mejor, sobre todo cuando somos auténticos testigos del amor que hemos recibido

Le ponemos pretextos a Dios: cuesta mucho trabajo, toma mucho tiempo, la gente no coopera, este mundo nunca cambiará, estoy muy… (joven, viejo, cansado, acelerado…) Jesús está bien para los domingos, en sus templos, con sus rezos… ¿sacarlo a las calles y proclamar salvación y liberación?… no, no. Esas necedades acarrean problemas. Él ha venido a nuestra plaza para provocarnos. Y él sabe que la gran mayoría no lograrían comprender tanto amor. Por eso habla de que la puerta es estrecha, es preciso despojarnos de nuestras resistencias, para entrar al maravilloso banquete de la Vida

Por eso, hoy cabe preguntarnos, ¿qué evita que tú entres por esa puerta?