Estamos, ahora resulta, contando días para volver a K. Quién lo diría. Tenían razón los budistas cuando decían que “Buda se ríe de nosotros, cuando niños, queremos ser adultos; cuando adultos, daríamos todo por volver a ser como niños”

Yo por eso he disfrutado estos días con mi familia y amigos. Vuelvo con las baterías más que recargadas. ¡Claro que sí!